Hace años escribí y publiqué algunos cuentos. Los corregí, los pulí y los envié a una editorial. Me llamaron y me ofrecieron publicarlos. Y no lo hice.
Prefiero estar cerca de los libros, de la literatura, pero no expuesta a ellos. Lo único que añoro de mis cuentos eran mi capacidad creativa que al pasar los años parece dormida. Añoro la sensación que tenía de estar en un mundo propio, donde todo parecía formar parte de una historia, todo podía servir para un final o un inicio. Una conversación en el autobús, una noticia, o la visión de una mujer tendiendo la ropa. Los cuentos también me servían para escapar de la rutina, pensar en cosas interesantes, desfogarme, injuriar o insultar o reírme de alguien (de mi principalmente). Me permitían desarrollar mi visión del mundo sin parecer rara. Muchas ventajas. El blog me va a permitir de nuevo todo ésto. Al menos, eso espero. Patricia, bienvenida al nuevo mundo de las historias.
dijous, 8 de gener del 2009
Subscriure's a:
Comentaris del missatge (Atom)

Cap comentari:
Publica un comentari a l'entrada