dimecres, 25 de maig del 2011

Reflexiones sobre moda masculina

Con la que está cayendo, y yo, el otro día me paseaba por un lugar que no voy a nombrar, rodeada de familias con carritos y bebés por los que fui empujada en diversas ocasiones, y fijándome, para variar, en los chicos, y llegar a la conclusión de que hay una vestimenta que debería estar absolutamente prohibida en todo vestuario masculino que se precie, excepto en casos particulares como navegando a vela o pintando una pared. Se trata de los pantalones cortos a la altura de la rodilla o los piratas, a la altura del tobillo.

A ver, los pantalones cortos para ir por la ciudad deberían ser quemados o sacados inmediatamente de la circulación, por dios, tuve un par de sustos visuales que me podrían haber costado el régimen, del impacto y la ansiedad que me produjeron. ¿Es que no tienen espejo ni dignidad? La mayoría iban acompañados de sus mujeres. ¿Es que no les amáis? Decidles algo, por dios.

Los piratas son otra historia. Tengo dudas y lo reconozco. Hay tios a los que les sientan verdaderamente bien, y otros que fatal, y no tengo todavía claro el por qué. Vi una foto de Jude Law y de poco que me desmayo de emoción. Los hombres de los que hablo, claro, no eran este chico, pero había muchos jovencitos y majetes (y según una amiga, tengo mi gusto por los suelos y mi línea de demarcación baja y generosa respecto a chicos, no soy ninguna garantía fiable) a los que con un pantalón ligeramente alargado muchas no les haríamos un asco. Tengo que reflexionar mucho sobre este tema.

Para acabar: he encontrado a un amigo que me ha dicho que le gusta mi blog. ¡Estoy emocionada! Otra cosa, ayer tuve muchas ganas de comprarme un zapato pero no lo hice. Estoy de restricciones y me porto bien, pero empiezo a tener una desazón que me corroe. Mis preferidos avistados hace muy poco valen 199€, o sea que los descarto por ahora. Si llegan a un descuento del 50% en rebajas, me pensaré si me los compro. Mientras, voy a la caza y captura. Caerán.

Me despido. Estoy de dieta. Me adelgazo poquísimo, pero yo sigo. Tengo hambre, hambre hambre. Saludos

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