Veo que mi semana de vacaciones de blog no ha contribuido a aumentar mi número de fans, I'm worried (introduzco el inglés, por esto de ser international y no sé, abrirme caminos). En fin. Lo dicho, ir de feria con maleta y muleta tiene su coña, especialmente el primer día que me caía cada vez que intentaba abrir la puerta del taxi ya que no calculaba bien los espacios libres entre suelo y pie. También se me caía el monedero cada vez que pagaba algo y además de la pasta, se me desparramaban todas las tarjetas de crédito y los tickets de gastos, muy importantes. Creo que es porque como coges la muleta con una mano, el monedero con la misma, y abres la cremallera con la que te queda libre, tot plegat mantiene poco equilibrio, y mi monedero es grande (Xavi lo detesta), por lo que la superficie que queda libre es bastante grande. Que se me vuelca, vamos.
Ir con muletas por el mundo tiene su qué. No ligas nada, pero que nada. Es muy poco atractivo ver a alguien tambalándose por el mundo, con la pata tiesa. Tus proveedores si que hacen ver que se preocupan por ti, hacen comentarios amables y retiran un poco la silla. Lo que mola es el aeropuerto. Primero, te ofrecen ayuda, por si quieres silla de ruedas, pero yo la agradezco con firmeza, y pido asiento al lado de la puerta donde puedas estirar la pierna. Ayer nos saltamos el servicio de seguridad de la plebe que estaba a petar en bolònia (Italia es un descontrol, un desaste pero esto ya os lo explicaré). Seguimos a un señor que sin decirnos nada, nos llevó por pasillos raros y cuando nos pensábamos que nos iban a violar o a raptar, pasamos por una zona de control donde habían dos que estaban ligando y que les hizo pereza controlarnos mucho, ni siquiera tuvimos que abrir el ordenador, tema que fue en show cuando embarcamos el lunes en Barcelona ya que había una tia que dedicaba 20 minutos a cada pasajero y nos hizo abrir y desmontar la bolsa con el ordenador lo que hacía que la cola se demoraba. Yo puse mi muleta en la máquina, y claro, de poco desmonto la paradeta al apoyarme en el arco este que pasas y que a mi siempre me pita. Bolonia fue todo lo contrario, pasamos en un santiamén y nos colamos en todos los embarques,. Crucé unas palabras agrias con un idiota que se había puesto en la primera fila en la cola de embarque Roma-Barcelona y que gritaba como un loco contando chistes y dando opiniones. Le tuve que dar un golpecito, que no ves la muleta? aparta canalla. Eva de poco se lo almuerza crudo. Que gusto me da hacer estas cosas a veces, y que mala persona soy. Recodarme que mañana o el lunes os hable de ésto que también es tela. Molts petons.
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